By Edmar Ariel Lezama | October 24, 2012 10:02 AM CDT

Se polemiza sobre puntos no medulares de la reforma laboral

Últimas Noticias de Politica

Se polemiza sobre puntos no medulares de la reforma laboral

 

Se polemiza sobre puntos no medulares de la reforma laboral
Se polemiza sobre puntos no medulares de la reforma laboral

Justo mientras se escribe este artículo, el Senado mexicano discute la reforma laboral en lo general. Al parecer la población está atenta a ella y dirige su atención de los puntos centrales hacia otros que aunque importantes, de momento no son medulares en el diseño de una nueva política de empleo.

Trabajadores y buena parte de los medios de comunicación han centrado la atención en días pasados sobre una posible democratización de los sindicatos como punto clave de dicha reforma; es cierto que la reelección de Elba Esther Gordillo y Romero Deschamps en nada mejoran las condiciones de los obreros y maestros, y han vuelto a colocar la funcionalidad sindical dentro del debate nacional; pero también es cierto que la ley y el cumplimiento de la misma basta para corregir abusos de los personajes ya citados. No es necesario modificar el marco legal y reformar la ley del trabajo para meter en cintura a todo líder "charro"; no olvidemos que la toma de nota siempre la hace la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), por lo que instrumentos legales existen para evitar reelecciones ilimitadas.

El Congreso mexicano en una dinámica de pronta aprobación de la reforma, colocó como de vital importancia la vida sindical en la discusión en ambas Cámaras, a sabiendas que los puntos destacables son otros, como el hecho de la contratación temporal, pago por horas y regulación de la sub contratación (outsourcing).

El argumento para aprobar la reforma laboral tal como se ha planteado es el término de "flexibilidad laboral" y los beneficios que puede traer al conjunto de la economía. El problema central en este punto es que los congresistas mexicanos no han definido que entienden por "flexibilidad laboral" y aseguran que la única consecuencia de la implementación de dicha práctica es elevar la competitividad y productividad de las empresas.

Jurgen Weller, experto en empleo de la Comisión Económica de América Latina y el Caribe (CEPAL) define "flexibilidad laboral" como la realización de contratos a plazo fijo (contratación temporal), reducción del costo de despido, no organización sindical y una política conservadora del salario mínimo (rigidez ante las subidas salariales). El mismo Weller alerta que en toda América Latina, justo después de políticas flexibilizadoras del empleo, vienen situaciones de precariedad laboral, antes que índices de mejora en la productividad y competitividad. El investigador establece la precariedad laboral como la ausencia de contratos y seguridad social.

Si el Congreso entiende la "flexibilidad" tal como lo expone Weller, un primer cuestionamiento sería indagar si ya existen contratos temporales, nula organización sindical y abaratamiento del despido en nuestro mercado de trabajo, pues de ser así, no haría falta una reforma a la ley para llegar al óptimo que plantean Diputados y Senadores.

Si analizamos los datos del sector más dinámico de la economía en cuanto a absorción de mano de obra, nos damos cuenta que la industria de la construcción se encuentra a la cabeza. Cifras ofrecidas por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) muestran que en México existen 15 931 346 trabajadores registrados ante ese instituto, ya sea como eventuales o permanentes, de los cuales 1 336 970 (entre obreros y personal administrativo) pertenecen al ramo constructor (8.39%). En el sector constructor, un elevado número de personas labora de forma temporal, ya que la edificación de una obra no exige contratos permanentes y por ende, existe un abaratamiento del despido, pues no hay primas ni indemnizaciones al finalizar un trabajo; sus salarios como el de casi la mayoría de obreros de otras ramas es rígido a la alza, mientras que la organización sindical es nula. Todos los elementos de un sector flexible.

La situación se vuelve crítica y parece empatar con la realidad que describe Weller, cuando se comienza a indagar en la base de datos del IMSS y la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENEO) que publica el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y darnos cuenta que el total de trabajadores empleados en dicho sector de la economía es de 3 624 174 personas y no de 1 336 970 como dice el IMSS, por lo que 2 287 204 laboran sin ningún tipo de seguridad social o contrato como trabajador eventual o permanente. El porcentaje de trabajadores fuera de la ley es mayor, lo que da fuertes indicios de precariedad laboral.

La industria de la construcción no se ha vuelto más competitiva y productiva por ser flexible, sino por las subidas del Producto Interno Bruto (PIB), ya que la relación entre ambas es muy estrecha, tal como ocurre con el resto de sectores de la economía.

La pregunta válida después de los datos mostrados es para qué una reforma laboral tal como se plantea, pues flexibilidad laboral ya existe en el sector más dinámico de la economía y los efectos de precarización saltan a la vista. No es necesario debatir sobre la vida sindical, pues el foco está en la legalización de prácticas recurrentes por los empleadores. Si con una ley que favorece a los obreros se ha llegado a la precarización del empleo, qué podemos esperar con una reforma a favor de la "flexibilidad". El debate se debe centrar ahí.

 

Edmar Ariel Lezama
@edmar_ariel

 

Senado de la República
Se polemiza sobre puntos no medulares de la reforma laboral
This article is copyrighted by International Business Times.
Share

Discutir este artículo

Agregue los comentarios como invitado o Ingrese para seguir los comentarios
*Name
International Business Times Secutiry Check
Security Code