April 24, 2012 10:12 AM CDT
Romney reunirá varios delegados en cinco estados de EEUU
Romney reunirá varios delegados en cinco estados de EEUU
Las esperadas victorias de Mitt Romney en cinco estados de Estados Unidos que celebran primarias el martes le otorgarán un gran número de delegados en su carrera para convertirse en el nominado republicano y dedicarse a la campaña electoral contra el presidente Barack Obama.

Los dos bandos ya se han enfrentado duramente y la disputa sólo se acrecentará en los próximos seis meses de campaña hasta que el 6 de noviembre los estadounidenses decidan si quieren otros cuatro años de Obama o un nuevo líder.
Los triunfos anticipados en Connecticut, Delaware, Nueva York, Pensilvania y Rhode Island serán un fuerte impulso para Romney en la carrera por los 1.144 delegados que designarán oficialmente al nominado republicano dentro de unas semanas.
Romney podría superar los 800 delegados con los 200 que están en juego el martes. Sus únicos rivales son Newt Gingrich y Ron Paul, ambos muy rezagados en las encuestas y en el conteo de apoyos del partido.
Romney, un moderado ex gobernador de Massachusetts, entra a la campaña por la elección general golpeado por una amarga batalla en las primarias, en la que enfrentó a un grupo de competidores que pusieron en duda la autenticidad de sus creencias conservadoras.
"Necesito su ayuda el 6 de noviembre", dijo a seguidores en South Park Township, en las afueras de Pittsburgh, el lunes. "Súmense a nosotros en este esfuerzo", agregó.
Tiene que resolver varios temas de inmediato. Por un lado, consolidar el apoyo conservador y empezar a tomar medidas para atraer a los votantes independientes, que seguramente serán los que decidan la elección. Por el otro, debe lidiar con un déficit de respaldo entre las mujeres, los hispanos y los jóvenes.
También está construyendo un equipo mucho más grande con miras a la elección general, luego de confiar durante meses en un pequeño círculo de asesores leales. Además, está buscando un compañero de fórmula para el puesto de vicepresidente.
A pesar de sus desafíos, Romney comienza la campaña en una posición fuerte. Los sondeos nacionales muestran el desarrollo de una reñida carrera entre él y Obama.
Con todas las ventajas de estar actualmente en funciones, Obama es muy querido por los estadounidenses, pero aún hay profundas dudas en torno a su gestión de la economía e irritación por los precios de la gasolina que, sin embargo, podrían estar bajando.
El mandatario debe convencer a los votantes de que sus recetas para los problemas económicos conducirán no sólo a la reactivación de los mercados, sino a un crecimiento real del empleo entre la desahuciada clase media.
Dadas las apuestas, la campaña seguramente será negativa, con una dura batalla en los medios de comunicación. El objetivo de ambos es presentar al otro como alejado del ciudadano común e incapaz de resolver problemas complejos, desde la deuda y los déficit hasta la asistencia para una población envejecida.



