By Edmar Ariel Lezama | April 19, 2012 11:53 AM CDT
“Los niños incómodos” y la censura mexicana a través del tiempo
“Los niños incómodos” y la censura mexicana a través del tiempo
Días atrás, a través de las redes sociales, comenzó a circular un video donde niños representaban actos de violencia y corrupción. El objetivo no era denunciar lo que ya sabemos ocurre en la sociedad y esferas políticas mexicanas, sino mostrar una imagen cruda, que ayudara a la sensibilización del problema y su pronta solución.
Los legisladores mexicanos ante tal proyección del video, cayeron en una contradicción legal, pues ellos mismos fueron los primeros en censurar un documento que legalmente cumple todos los requisitos de transmisión, debido a que no ocupó espacios de televisión abierta o de paga, no interfirió con las campañas políticas, no desprestigió ni calumnió a ninguno de los partidos políticos y lo más importante, la colaboración de los niños en la grabación se apegó al permiso de sus padres.
La censura de Senadores y Diputados Federales es una práctica recurrente como lo es desde hace varios años, pues no podemos olvidar que la primera ley que permite y facilita la prohibición en cine fue promulgada por el golpista Victoriano Huerta y años después vía la Secretaría de Gobernación dicha medida fue llevada a la televisión usándola a conveniencia.
Lo anterior no hace más que negar que existan disparidades en el estilo de vida de buena parte de la nación. No olvidemos que en el año de 1950, la película escrita y dirigida por Luis Buñuel, "Los Olvidados", retrataba de manera fiel el desequilibrio que había ocasionado el gobierno mexicano en su etapa de "desarrollo estabilizador". A pesar de que la clase media aumentaba, junto con el número de empleos y mejoras en salud y educación, buena parte del país seguía siendo rural al estilo feudal y alrededor de las grandes ciudades existían cinturones de miseria. La cinta retrataba esa realidad, al mismo tiempo que gobierno le daba la espalda a la creación del cineasta español. El gobierno de México no quiso reconocer de manera abierta ese problema y por ende una proponer una solución.
La película ¡Vámonos con Pancho Villa! dirigida por Fernando De Fuentes muestra un lado nada gentil del "centauro del norte", al retratarlo como alguien poco leal a su tropa. Incluso un final alternativo fue censurado por varios años, debido a que el partido político emanado de la Revolución Mexicana lo consideraba ofensivo a los ideales e imagen de aquel movimiento social. De nueva cuenta, lo proyectado en un documento audiovisual era motivo de censura por mostrar la realidad que la cúpula en el poder no quería enseñar.
"El impostor" es quizá la menos popular de todas las películas de Emilio "Indio" Fernández, donde se narra la vida en México a la sombra del único partido y los problemas que la oposición política enfrentaba en aquel tiempo. Como era de esperarse, el régimen le negó el estreno, quedando enlatada durante varios años, debido a que la realidad que Emilio mostraba, no era la realidad que el gobierno mexicano presumía en actos públicos.
Hoy los legisladores mexicanos caen en la misma tentación que sus antecesores, con la única diferencia que el Estado aún no es capaz de regular los contenidos en internet, debido a que las leyes prohibitivas en cine y televisión no son aplicables a la red.
Los integrantes del Congreso mexicano intentan controlar lo que se difunde y atenta contra su imagen, de la misma forma que lo hizo Victoriano Huerta en 1913, al dotar de instrumentos legales al gobernador del Distrito Federal para sacar de exhibición películas que atentaran contra las buenas costumbres, la integridad familiar, la paz y el orden público.
El video de "los niños incómodos" no atenta más que contra la incapacidad del Estado mexicano y sus instituciones para hacer frente a la violencia.
Es muy probable que la incapacidad laboral, sumada a la poca formación cultural de los legisladores, los lleve a censurar las cintas que aquí mencionamos, pues a final de cuentas y bajo su mismo criterio, atentan contra la paz, las buenas costumbres y la integridad familiar.
Edmar Ariel Lezama
@edmar_ariel


