By Daniel Higa | April 16, 2012 9:53 AM CDT
¿Niños incómodos?
¿Niños incómodos?

El video de los "niños incómodos" que ha circulado por Internet y que algunos medios de comunicación han reproducido, es uno de los temas de mayor repercusión en los últimos días y se ha convertido en uno de los asuntos más polémicos debido al impacto que ha tenido a nivel social.
Sin duda, este es un video que tiene un alto nivel de producción y post producción. La calidad de imagen y de audio son excelentes, las actuaciones de los niños están muy bien logradas, y el producto final es una filmación que de manera general cumple con todas las reglas de un buen cortometraje; pero sobre todo, su propuesta visual es lo que provoca reacciones encontradas.
Violencia, corrupción, intolerancia, insensibilidad, desigualdad y enormes brechas sociales se pueden distinguir en el film; así como tráfico de drogas, de personas; malestar de la ciudadanía y todos esos problemas que aquejan al México actual, se ven reflejados en este video, pero teniendo como protagonista de la historia a niños que hacen los papeles de personas adultas.
¿Pero qué es lo que tiene este video para ser tan polémico? Para algunos legisladores, como es el caso de Miguel Ángel García del PRI; este video es de una calidad moral "deleznable" ya que utiliza a los niños para ejemplificar la realidad que de alguna u otra manera han sufrido millones de mexicanos en los últimos años (y como últimos me refiero a por lo menos 3 o 4 sexenios). O sea, el problema para él son los niños en el video.
Lo mismo para Mario Di Constanzo del PT, que señaló que "el empleo de niños vestidos de secuestradores, traficantes de droga o policías es inaceptable porque constituye una violación de los derechos de los niños".
Seguramente habrá voces que secunden estas opiniones y tal vez no fue lo más acertado por parte de los productores de este video -entre los que se encuentran GNP y otros personajes poderosos de la economía en México- el utilizar a menores de edad representando los papeles de delincuentes o secuestradores, pero queda muy claro que la realidad supera a la ficción.
Porque no sabemos exactamente si los políticos si se refieren solo a los niños actores o hacen referencia a la difícil situación que enfrentan millones de niños y que de cierta manera también se han visto vulnerados sus derechos como menores y peor aún, sus derechos como seres humanos.
Y es que no hay que olvidar que hay al menos 10 mil menores de edad que se han quedado sin sus padres como consecuencia de la "lucha contra el crimen organizado". Los llamados "huérfanos de la guerra" han sufrido la pérdida de sus progenitores, se han quedado sin un futuro claro y en el mejor de los casos, podrán seguir estudiando y salir adelante; pero en el peor de los escenarios, el ambiente de violencia y sus propios resentimientos los van a convertir en los próximos sicarios, traficantes, secuestradores o asaltantes.
Casos también como los niños muertos en la guardería ABC; o cuántas veces no hemos escuchado de sicarios que no rebasan los 15 años de edad. De historias de narcomenudistas que son todavía unos adolescentes y murieron balaceados a fuera de sus casas; o de las nuevas estrategias de algunos grupos del crimen organizado que reclutan a menores de edad (tanto mujeres como hombres) para irlos entrenando en sus actividades y tener gente adiestrada cada vez más joven.
Pero a pesar de esto ¿hay algo nuevo en el video, una revelación importante? No, lo que se ve en el video es algo que la gente medianamente informada sabe y que otras personas lo han descubierto en la vida cotidiana como los secuestros, la corrupción del sistema judicial o los embotellamientos (vehiculares, claro está) debido a las marchas o plantones de los manifestantes.
Además, las exigencias que hacen los protagonistas a Don Andrés, Doña Josefina, Don Enrique y Don Gabriel, son exigencias que millones y millones de ciudadanos han hecho, que los que gobiernen lo hagan en beneficio de la sociedad.
Y si no queda claro esto, solo hay que voltear a Coahuila, Puebla, Oaxaca, Veracruz, etc., etc., etc.... que han sido paraísos de unos cuantos. Sin olvidar -claro esta- a algunos hijos o familiares de políticos "muy incómodos" pero millonarios. Porque ya lo dice el viejo refrán que sintetiza la cultura política y democrática del país: "Un político pobre es un pobre político".
Sin duda, apoyamos a que se defiendan los derechos de los menores y que sean respetados plenamente en la vida cotidiana. Pero por lo visto, este video ha tocado las fibras más sensibles de algunos legisladores (y políticos), que tienen formas muy suigéneris de asumir las críticas pero no cambian en lo más mínimo su manera de actuar y con esto siguen propiciando que el pueblo mexicano desconfíe de ellos en todos los sentidos.
Para muchos ciudadanos México ya tocó fondo y hay que hacer algo para un cambio real. Para otros, todavía hay muchas cosas positivas que se pueden rescatar; lo cierto es que si hiciéramos una encuesta y le preguntáramos a la gente si el presente que vivimos hoy es el futuro que quieren para las nuevas generaciones, seguramente una gran mayoría diría que no.
Este el problema real. Si no viviéramos lo que en el video se ve, todo sería ficción. Pero es una realidad cotidiana y lo más grave, es que es una premonición del futuro inmediato que nos espera.
De tal suerte que México sí necesita un cambio y "somos millones los que queremos un país mejor" (como dice el video), pero hablando en términos electorales ¿los candidatos presidenciales de verdad tienen las ganas y el poder para cambiar esta realidad...? ¿O el cambio debe venir de la sociedad misma...?
Daniel Higa
twitter @danielhiga_al



