By Edmar Ariel Lezama | March 5, 2012 9:35 AM CST
Mariano Rajoy en dirección a Grecia
Mariano Rajoy en dirección a Grecia

Es difícil establecer la diferencia entre un politólogo en el poder y un economista en el poder, pues al final del camino, sin importar la formación académica o ideológica, lo que realmente apura a las naciones y sus habitantes es el bienestar y calidad de vida.
Cierto es que un sistema político que permite las libertades de expresión y asociación, así como el respeto a los Derechos Humanos, estará en posición de allanar el camino hacia un bienestar generalizado, aunque también tendría que velar por otros asuntos igual de importantes como el empleo, la inflación o la producción total del país para hacer más llevadera la existencia.
Hoy la vida en Grecia es mala por que el empleo es inexistente y los recursos monetarios en las familias nulos a pesar de que existe respeto y admiración por los Derechos Humanos. Ni politólogos o economistas griegos lograron ponerse de acuerdo en asuntos de finanzas a nivel gobierno y los resultados saltan a la vista.
En España, la población emitió un voto de castigo contra los socialistas y en especial, a la figura de Zapatero debido a que ese país se encontraba en dirección al caso heleno. Mariano Rajoy arrasó en las elecciones y hoy se encuentra al frente del gobierno.
Mariano tiene una formación en "Derecho" y "Ciencia Política", lo cual lo convierte en un excelente orador y analista de los contrapesos en el poder, pero poco fiable en temas de finanzas públicas. Nada de malo tiene lo anterior, pero en una situación de asfixia como la que viven, la asesoría económica resulta vital.
Rajoy eligió a Luis de Guindos como Ministro de Asuntos Económicos y Competitividad para resolver los problemas macroeconómicos de España, y justo aquí es donde surgen las interrogantes sobre la capacidad de Guindos, pues el fin de semana que termina, su Ministerio dio a conocer las nuevas cifras que España tendrá este año después de reformas exigidas por la Unión Europea. Las más relevantes son las referentes al desempleo, déficit y Producción Interna Bruta (PIB).
De acuerdo a Guindos, la tasa de crecimiento de la economía española (PIB) será de -1.7%, el déficit de 5.8% y 630 000 empleos perdidos.
Luis de Guindos sabe que lo anterior es malo, pues él viene de una formación económica laboral heterodoxa, al estar enrolado durante mucho tiempo en Lehman Brothers, Pricewaterhouse Coopers y estar vinculado ideológicamente con Rodrigo Rato (español ex Director del FMI) a la hora de opinar sobre la banca europea, por lo que los supuestos sobre una economía abierta (aquella que tiene comercio con el resto del mundo) y como funciona ésta, son admitidos por el Ministro de Economía Español.
A qué me refiero con lo anterior. Un modelo básico donde la demanda agregada (lo que la población total de un país necesita y demanda durante un periodo de tiempo) es igual al PIB. El hecho de que un país demande algo se ve reflejado en su producción total, por esa razón se afirma que PIB es igual a demanda agregada. A mayor demanda se presenta un mayor PIB y a su vez una mejor tasa de crecimiento para la economía en su conjunto.
A su vez el PIB está compuesto del consumo, gasto del gobierno, inversión y la diferencia entre exportaciones e importaciones, por lo que una cifra baja del PIB, lleva a que el consumo sea menor, el gasto público se comporte de la misma manera y la inversión resulte inexistente.
España entra en una espiral hacía el fondo del abismo, ya que un PIB bajo genera poca demanda, una tasa de desempleo alta (en 2012 se espera que sea de 24.3%) no permite las condiciones para que las familias registren algún tipo de ingreso y a su vez puede ayudar al consumo interno (lo que ayudaría a revitalizar la economía debido a la igualdad entre PIB y demanda agregada). Un país con una alta tasa de desempleo y PIB decreciente año con año jamás ayudará a la economía en su conjunto a tomar un ritmo de desarrollo.
Algunos especialistas hablan sobre el crédito para nuevas empresas o existentes en el mercado como solución a todo lo anterior. El problema con este asunto radica en la cifra de déficit del Gobierno, ya que al ingresar menos de lo que gasta aparecen dos caminos. El primero es implementar recortes a transferencias que podían beneficiar a algún sector de la población para ajustar las cuentas públicas; el segundo es que el crédito se vuelve más caro por una sencilla razón: el gobierno debe tomar el préstamo sin importar la tasa de interés, por lo que los oferentes de líneas de crédito lo perciben llevando dicha tasa al alza, perjudicando a los privados que buscan financiación. Los únicos ganadores son los banqueros.
A pesar de la promesa de campaña de Rajoy para reducir el déficit, éste sigue en niveles altos. Mariano es político, pero sabe por Guindos que una cifra de déficit alto solamente beneficia a gente como Rodrigo Rato, director de Bankia y muy cercano al clan Aznar-Rajoy-Partido Popular.
Por un lado el Presidente del Gobierno español aparece como audaz frente a la comunidad europea por no bajar el déficit y retarlos, por otro beneficia a sus cercanos como Rato al mantener esa cifra alta, pues Bankia se aprovecha de eso al momento de prestar dinero al Gobierno con un sobre precio debido a una ley básica de oferta y demanda.
Rajoy como político sabe poco de economía, pero lo suficiente para entender que Guindos necesita reformar la parte fiscal para recaudar más, invertirlo en forma de gasto y a su vez comenzar con una bajada del déficit para que otros puedan beneficiarse del crédito y todo termine en mayor demanda agregada o lo que es lo mismo, mejores tasas de crecimiento de PIB.
Rajoy como político no puede seguir enganchado en la órbita Aznar-Rato, de lo contrario, el siguiente en la lista después de Grecia será España.
Edmar Ariel Lezama
F.E.,UNAM
Twitter: @edmar_ariel






