By Edmar Ariel Lezama | February 13, 2012 9:50 AM CST
La ONU y Siria
La ONU y Siria

A veces los analistas le dan mucha importancia a variables que no son primordiales dentro de un conflicto; por ejemplo, en "La Primavera Árabe" se aseguraba que "Facebook" y "Twitter" fueron la causa principal para derrocar tiranos.
Cierto es que la difusión por la redes sociales ayudó a unir poblados distantes bajo un mismo objetivo, a organizarse de mejor forma para hacer frente al dictador y a relatar al mundo de las injusticias dentro de su tierra. El triunfo no recayó de manera principal sobre internet, si no mas bien, en variables clásicas como el peso del ejército.
Tanto en Túnez, Egipto o Libia, los militares decidieron no ser leales a sus antiguos jefes, muy probablemente por la ambición que a todo ser humano le surge cuando se encuentra a las puertas del más alto puesto; seguramente esa ambición, también pudo ser despertada por naciones extranjeras.
La Unión Europea miró atenta a los acontecimientos del norte de África, no buscando mejoras en la calidad de vida en esa zona del mundo, pues su interés particular era el problema de la migración y el petróleo. Para Europa los líderes de esos países ya no eran garantía de contener las olas migratorias, ni de garantizar el suministro de energéticos. Europa consideraba que dentro de los militares, podía renacer una nueva etapa entre un continente y otro, que favoreciera a la cúpula africana en el poder, y que satisficiera las necesidades de franceses, españoles, italianos o alemanes.
Al final, la comunidad internacional consideró que ya no se debían violar derechos humanos en esos países, y se pudo remover a los Presidentes que tanto terror causaron. La prensa en general anunciaba un triunfo contundente gracias a "Facebook" y "Twitter".
Si todo lo anterior fuera cierto en su totalidad, es muy probable que en Siria no estaría pasando lo que hoy observamos en prensa escrita y televisión. En el país de Oriente Medio, igual que los del norte de África, las redes sociales encendieron la mecha de la revuelta, pero los sirios no pueden finiquitar su conflicto, a diferencia de sus hermanos árabes africanos.
En Siria, la armada sigue leal a Bashar al-Assad y lo que parece más grave, la comunidad internacional está dividida respecto a que se debe hacer. En Túnez, Libia y Egipto había concordancia entre la opinión mundial, pues el cambio en asuntos geopolíticos, no alteraba demasiado lo establecido por las potencias hasta ahora.
Rusia y China están a favor del régimen de Bashar al-Assad, pues ellos saben que esa es la carta fuerte en esa zona del mundo, para hacerle frente a Estados Unidos e Israel de momento, además de mantener privilegios geopolíticos en esa parte del continente.
El apoyo chino y ruso es tal, que incluso el "Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas" discutió sobre el tema. Moscú y Beijing vetaron cualquier intento por remover al líder sirio, y afirmaron que si se juzga a Bashar, también debería ocurrir lo mismo con los rebeldes.
La discusión entre Europa y Estados Unidos contra China y Rusia fortalece únicamente al gobierno sirio, pues el tiempo que transcurre sirve para organizar a las tropas leales, mantener al margen a los rebeldes, buscar un plan B o C en caso de que algo no salga bien.
Arabia Saudí como medida de solución, llevará al pleno de la "Asamblea" de la Organización de Naciones Unidas (ONU), la propuesta de pedir a Bashar al-Assad se retire del poder y permita la transición democrática.
A diferencia del "Consejo de Seguridad", la "Asamblea" incluye a todos los miembros de la ONU, donde cada país es un voto sin importar el tamaño o peso político de este. Al final, el resolutivo de la "Asamblea" se toma como una recomendación, mientras la decisión del "Consejo de Seguridad" debe ser acatada. Es muy probable que la moción de Arabia Saudí sea votada a favor mayoritariamente, aunque carezca de obligatoriedad.
Seguramente tanto Rusia y China saben que dentro del ajedrez de las naciones, llevar a la "Asamblea" de la ONU el problema de Siria, resultaría en beneficioso para ellos en caso de la caída de Bashar al-Assad.
La ONU hará la recomendación de fin a la violencia y retorno a un camino de elecciones libres. Estados Unidos y Europa saben que dicho resolutivo es el momento idóneo para actuar; de hecho lo están haciendo justo ahora, ya que reportes de "The New York Times" afirman que la Unión Americana está favoreciendo el traslado de armas a Siria para ayudar a los rebeldes.
La ONU es simplemente el pretexto que Estados Unidos necesita para intervenir la región, para junto con Israel, plantear un nuevo panorama. El estatismo de China y Rusia hará que la opinión internacional siga juzgando mal a Bashar al-Assad, pero también tengan el mismo sentimiento contra el país que dirige Barack Obama, pues una política intervencionista nunca es bien vista por nadie.
El descontento mundial es una carta de cambio para Moscú y Beijing, sin importar si Bashar al-Assad continua en el poder, para de esa forma mantener las posiciones de privilegio en la zona de Medio Oriente.
Empezamos hablando de "Twitter" y "Facebook", pero aquí, como en muchas partes del mundo, no es una variable de peso absoluto para derribar tiranos como piensan algunos.
Edmar Ariel Lezama
F.E.,UNAM
Twitter: @edmar_ariel







