December 26, 2011 9:50 AM CST
Combates Siria dejan 20 muertos antes visita observadores árabes
Combates Siria dejan 20 muertos antes visita observadores árabes
Al menos 20 personas murieron el lunes en combates entre las fuerzas armadas sirias y los opositores del presidente Bashar al-Assad en Homs, dijeron activistas, un día antes de una visita de observadores de la Liga Arabe para verificar si se está poniendo fin a la represión.

A pocas horas de su llegada a la ciudad que está en el corazón del levantamiento de nueve meses, no había señales de que Assad estuviera implementando un plan acordado con la Liga para detener la violenta represión e iniciar negociaciones con sus oponentes.
"La cifra subió a 20 mártires documentados por su nombre y las circunstancias de su muerte", dijo el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos. "Catorce murieron en el bombardeo continuo sobre el barrio Baba Amr y seis por disparos al azar en vecindarios cercanos", agregó.
Con una insurgencia armada que está eclipsando a las protestas civiles, muchos temen que Siria esté cayendo en una guerra sectaria entre la mayoría musulmana suní y la minoría alauita, una rama del Islam chií, especialmente después de un doble atentado suicida en Damasco el jueves que mató a 44 personas.
"El distrito Baba Amr (de Homs) está expuesto a un intenso bombardeo de artillería pesada, vehículos armados y morteros", indicó el Observatorio, basado en Gran Bretaña, en un comunicado.
"La violencia es, sin dudas, de los dos lados", advirtió un residente de Homs que sólo dijo llamarse Mohamed para proteger su seguridad. "He visto ambulancias llenas de soldados heridos pasando por mi ventana en los últimos días", añadió.
Algunas partes de Homs son defendidas por el Ejército Sirio de Liberación, compuesto por desertores de las fuerzas armadas regulares, que dicen que han intentado establecer zonas de acceso prohibido para proteger a los civiles.
Los primeros 50 observadores de la Liga Árabe tenían previsto llegar a Siria el lunes y algunos visitarán Homs el martes, dijo a Reuters una fuente en El Cairo, la sede de la organización. En total viajarán unos 150 representantes.
Su trabajo será evaluar si Assad está retirando sus tanques y tropas de la tercera ciudad de Siria, tal como prometió.
"El equipo supervisor de la Liga visitará Homs por ser el lugar más turbulento", sostuvo la fuente.
Las imágenes de la televisión estatal han mostrado algunas zonas de la ciudad, de 1 millón de habitantes, en calma. Pero un video de activistas publicado en internet reveló otras áreas que parecían un campo de batalla, con calles vacías, cadáveres y fachadas de casas destrozadas.
Siria ha prohibido la actividad de la mayoría de los periodistas extranjeros desde que comenzó la revuelta, lo que hace difícil comprobar la información de los acontecimientos en el terreno.
EQUIPOS DE DIEZ HOMBRES
Naciones Unidas dice que al menos 5.000 sirios han muerto en la revuelta, inspirada en otros levantamientos populares árabes que derrocaron a tres dictadores. Se estima que una tercera parte de las muertes ocurrieron en Homs y sus alrededores.
Assad dice que su Gobierno se enfrenta a una insurgencia de grupos terroristas. Los países de la Liga Arabe lo convencieron, tras seis semanas de amenazas y adulaciones, de que permita que 150 observadores sean testigos de lo que está pasando allí.
El primer grupo, que tendrá unos 50 observadores y estará encabezado por el general sudanés Mustafa Dabi, se dividirá en equipos de 10 hombres que visitarán cinco lugares.
"Estamos esperando. Ya veremos", dijo el residente de Homs Mohamed. "Esperamos que trabajen como deben. Esperamos que sean neutrales (...) Si son neutrales, condenarán a todo el mundo, pero más especialmente a las autoridades sirias porque son las que deberían ser responsables de proteger a la gente", afirmó.
Mohamed aseguró que algunos barrios de Homs se estaban quedando sin comida.
"Mis amigos en Baba Amr, que no tienen nada que ver con los problemas, dicen que no tienen pan. Están sitiados", agregó.
Dabi, el jefe de la misión de la Liga Arabe, llegó a Damasco el viernes mientras la capital se recuperaba de los dos atentados suicidas con bombas.
Los detractores de Assad sospechan que su Gobierno llevó a cabo los ataques para demostrar al mundo que Siria se enfrenta a una violencia indiscriminada por parte de islamistas armados y para influir en la labor de los observadores.
También han expresado su escepticismo ante la misión árabe para supervisar un plan que creen que Assad no acatará, dada la incesante y dura represión contra los manifestantes.
Las autoridades sirias culpan de la violencia a grupos islamistas armados apoyados por potencias extranjeras, a los que acusan de haber matado a unos 2.000 miembros de las fuerzas de seguridad desde marzo.




