April 15, 2011 8:39 AM CDT
Sirio Assad busca impedir protestas después de oraciones
Sirio Assad busca impedir protestas después de oraciones
Los esfuerzos del presidente sirio Bashar al-Assad por contener una ola de protestas sin precedentes enfrentan una prueba clave el viernes, después de que reveló un nuevo gabinete y ordenó la liberación de los detenidos en un intento por reducir las tensiones.

Las medidas de Assad posiblemente no satisfarán a los manifestantes que exigen libertades políticas y el fin de la corrupción. El gabinete tiene un poder limitado y la liberación de los detenidos no incluyó a quienes cometieron crímenes "contra la nación y los ciudadanos".
Siria tiene miles de prisioneros políticos, cuya cifra aumentó después de que comenzaron las protestas contra el Gobierno autoritario de Assad en la sureña ciudad de Deraa hace cuatro semanas, después de las oraciones del viernes.
Oraciones, funerales y matrimonios son la principal opción que los sirios tienen para reunirse de forma legal, y todos los viernes desde hace cuatro semanas han ocurrido grandes manifestaciones, enfrentamientos y arrestos masivos.
La agencia oficial de noticias dijo que la liberación incluía a detenidos arrestados en la reciente ola de protestas, pero grupos de defensores de los derechos humanos afirmaron que el jueves hubo más arrestos en la ciudad de Deraa.
Grupos de derechos humanos dijeron esta semana que más de 200 personas han muerto durante las protestas. Estas han sido el mayor desafío al Gobierno de Assad desde que asumió el poder en el 2000 luego de la muerte de su padre Hafez, quien gobernó el país durante 30 años.
Las tensiones provocadas por las protestas también tienen matices sectarios.
Defensores de los derechos humanos dijeron que fuerzas irregulares alauitas, leales a Assad y conocidas como "al-shabbiha", mataron a cuatro personas en la ciudad litoral de Banias y fueron utilizadas para dispersar las protestas en otras áreas.
Siria es una nación principalmente sunita gobernada por una minoría alauita, seguidores de una rama del Islam chiíta.
"APROVECHANDO LO TEMORES SECTARIOS"
Una figura de alro rango de la oposición dijo que Assad, quien es alauita, ha intentado avivar los temores sectarios al afirmar que las protestas servían a una conspiración exterior para sembrar divisiones sectarias.
Su padre utilizó un lenguaje similar cuando aplastó un alzamiento izquierdista e islamista contra su Gobierno en la década de 1980.
"Esto no es Hama en 1982. El alzamiento no está limitado a una única área", dijo una figura de la oposición, refiriéndose a un ataque de las fuerzas de Hafez al-Assad para aplastar una revuelta liderada por los Hermanos Musulmanes en la ciudad de Hama en el que murieron 30.000 personas.
"Pero hemos visto apatía de los alauitas y cristianos", agregó la fuente de la oposición, quien no quiso ser identificado.
"El régimen ha prohibido los medios independientes, lo que hace más fácil difundir mentiras y aprovecharse de los temores de los alauitas. Pero el pueblo sirio como un todo se está dando cuenta de que una resistencia no violenta a la opresión no es de naturaleza sectaria", declaró la fuente.
Assad ha intentado enfrentar las protestas, que se han extendido desde Deraa a la costa del Mediterráneo, el este kurdo y la central ciudad de Homs. El ha utilizado una mezcla de fuerza y promesas de reformas y concesiones para la minoría kurda y los musulmanes conservadores.
Pero su decisión del jueves pasado de otorgar la ciudadanía a decenas de miles de kurdos sin nacionalidad, así como los anuncios sobre el fin de la prohibición del uso del velo para las profesoras y el cierre del único casino de Siria no impidieron que surgieran protestas al día siguiente.
Horas después del anuncio de que se liberaría a los detenidos, una manifestación en favor de la democracia surgió en Sweida, en el centro druso de Siria, dijo un testigo.
Estados Unidos, Francia y el Reino Unido han instado a Assad a que evite el uso de la violencia.
Defensores de los derechos humanos dicen que las protestas han sido inspiradas por el aumento de la represión en los últimos años y por los alzamientos que derrocaron a los líderes de Túnez y Egipto y han puesto en problemas a otros gobernantes del Golfo Pérsico y el norte de Africa.




